<p>El café colombiano combina <strong>acidez brillante y cuerpo balanceado</strong>. En regiones como Huila, en plena cordillera de los Andes, las fincas suelen estar por encima de los 1.500 msnm: el grano madura más lento y concentra azúcares y ácidos.</p><p>El proceso predominante es el <strong>lavado</strong>, que da una taza limpia donde se definen bien los matices cítricos y achocolatados.</p><p>Por ese balance es uno de los orígenes más versátiles: funciona tanto en <strong>espresso</strong> como en métodos de filtro.</p>